Usted está en : Portada : Turismo Jueves 1 de abril de 2004

Traiguén

(Salto de agua)

Historia
English version

Vista centro de Traiguén.

Colonos

Respecto a su gente, esta tierra ha sido acogedora con los inmigrantes suizos, franceses, ingleses, españoles, portugueses, austriacos, y rusos, principalmente, que se asentaron en los sectores de Choque-Choque, Quino, Chanco, Tricauco y Galvarino, quienes hicieron suya una tierra desconocida, con el esfuerzo y trabajo que le imprimieron a su quehacer.

Desde los inicios de su fundación, "el fuerte de Traiguén" se caracterizó por su dinamismo económico, lo cual significó que rápidamente la zona fuera conocida por el empuje, en la ardua tarea de implementar nuevos avances tecnológicos.

La comuna ha sido denominada históricamente "El Granero de Chile", en consideración a la gran producción triguera registrada a fines del siglo XIX y a comienzos del XX. Esto significó que ya en 1889 llegara a estas tierras el ferrocarril; además se instaló en esos años el primer banco de La Frontera, de José Bunster, junto a otras casas financieras que establecían sus sucursales en Traiguén.

 

Actualidad

Hoy la comuna es conocida en el exterior por su importante producción forestal, como también por la industria del mueble, pues se elaboran en la zona artículos de calidad, que encuentran acogida en los mercados nacionales e internacionales.

Por otra parte, esta es una tierra de gran belleza natural, encontrando sitios como: El Salto Quichanmahuida, Balneario Los Maitenes, la Quebrada Chufquén, y los Saltos del río Quino. Además, se pueden visitar lugares tan atractivos como el Parque Weber, plantado hace más de 50 años, y en el cual existen más de 76 variedades de coníferas de distintas partes del globo.

Por tanto, en este lugar del mundo han convivido distintas culturas: la mapuche, con toda su fuerza histórica, como originarios del lugar; y quienes han venido posteriormente a unirse al desarrollo de la zona, para ser parte de esta tierra.

 

Historia

 

La historia de Traiguén se encuentra fuertemente unida al proceso de incorporación de las tierras de "La Frontera" al Estado chileno a fines del siglo XIX. Por lo tanto, como muchas ciudades de La Araucanía, Traiguén nació como un fuerte militar, una avanzada del Ejército de Chile para asentarse en esta zona del país.

Como señalan las crónicas de la época, el 2 de diciembre de 1878 fue fundado el fuerte de Traiguén por el coronel Gregorio Urrutia, asentándose esta división en los dominios del gran Quilapán, quien diez años atrás había impedido que el Ejército lograra su cometido en el área.

Ya en 1879 se instaló el telégrafo en el sector, lo que permitió una rápida comunicación con otras zonas del país. Asimismo, junto a los militares llegaron cientos de personas con el ánimo de quedarse a vivir en el sector, por lo cual se organizaron para realizar las tareas propias de una ciudad naciente: ubicar la plaza, los rancheríos, iglesia, etc.

La gente empezó a trabajar en la ganadería y la agricultura. Posteriormente, se instala en Traiguén José Bunster, quien levantó importantes industrias y servicios comerciales, además de dedicarse a la floreciente agricultura.

En 1883, el mismo José Bunster instala un molino de cilindros que operaba con energía hidroeléctrica, siendo el primero en su tipo en Sudamérica. Por lo demás, permitió otorgar luz eléctrica a un importante número de familias.

 

Primera locomotora eléctrica de Sudamérica

El ferrocarril fue para muchas comunas de Malleco, sinónimo de crecimiento y progreso.

Son muchos los hitos de progreso que marcan a esta comuna, entre ellos destaca que en 1901 comenzara a operar la primera locomotora eléctrica en Sudamérica, bajo la administración de Juan Widmer, y que hoy se ubica frente a la Estación de Ferrocarriles.

Por lo demás, fue un espacio floreciente para el periodismo regional, que encontró en este lugar la energía necesaria para crecer, destacándose el diario "El Colono", que dejó huellas en los habitantes de "La Frontera".

Como se señaló a comienzos del siglo XX, la comuna se caracterizó por su prosperidad, lo cual significó que la zona atrajera a un alto número de inversionistas de distintas partes que vieron en estas tierras una buena alternativa para hacer riqueza, lo cual redundó en un abundante comercio y dinámica vida económica.

 

 

 

English version

 

 

 

Traiguén

 

Regarding people, this land has been friendly to Swiss, French, English, Spanish, Portuguese, Austrian and Russian immigrants who settled in the areas of Choque-Choque, Quino, Chanco, Tricauco and Galvarino, and who, with effort and work, made their homes there.

From the beginning of its foundation, one of the main characteristics of “The Fort of Traiguén” was its economic dynamism. Due to the enthusiasm put in the arduous task of implementing new technological progress, it became famous.

This town, as Victoria, has been historically known as “Chile’s Granary” because of its great productivity of wheat registered at the end of the 19th century and at the beginning of the 20th. Due to this fact, the railway arrived to the zone. What is more, during those days, the first bank of La Frontera was set up (belonging to José Bunster) among other finance companies that opened their branches in Traiguén.

 

Nowadays...

Nowadays, the town is known worldwide because of its important forest production as well as its furniture industry, since it produces high-quality products which are put on the domestic and international market.

Besides, this land has plenty of natural beauty, and you can find places such as the Quichanmahuida Waterfall, the Balneario Los Maitenes, the Quebrada Chufquén, and the Quino River’s Waterfalls. Moreover, you can visit places as attractive as Weber Park, whose trees were planted over 50 years ago and where there are more than 76 varieties of coniferous trees from all over the world. Therefore, in this place there have coexisted different cultures like the Mapuche one, with all its historical influence of the native people and of those who have come later and have joined together to contribute to the development.

 

History

The history of Traiguén is closely connected with the process of incorporation of La Frontera’s lands to the Chilean State at the end of the 19th century. Therefore, as many towns of La Araucanía, Traiguén first was a fort; an advanced party of the Chilean Army that settled in this zone of the country.

As the reports of that time state, the Fort of Traiguén was founded by Colonel Gregorio Urrutia on December 2nd 1878, settling his division in the dominions of the great Quilapán, who had prevented the Army from carrying out its mission ten years before.

In 1879, a telegraph was installed in the zone, which helped make the communications with other parts of the country faster. Moreover, along with soldiers, hundreds of people arrived in the zone, with the intention of making their home there. For this reason, they organized themselves to perform the common tasks of a town that is being built, that is, to locate the square, the settlements, the church, etc.

People worked in cattle raising and agriculture. Later, José Bunster settled in Traiguén, who set up important industries and business services, as well as working in the thriving agriculture. In 1883, he himself installed a mill that worked with water and electric power. It was the first of its kind in South America. What is more, it provided artificial light for an important number of houses.

 

The First Electric Locomotive in South America

 

(For many of the towns located in Malleco, the railway was a synonymous with growth and progress. )

There were many events related to the progress that were landmarks in this town. For example, a remarkable one was the operation of the first electric locomotive in South America in 1901, which was under the management of Juan Widmer and which is located opposite the railway station nowadays.

What is more, this place was a thriving one for the regional journalism, which found the necessary energy for growth. “El Colono” was a remarkable newspaper, which left its mark on the people of La Frontera.

At the beginning of the 20th century, the town was characterized by its prosperity, which brought a high number of investors from different places to the zone who saw that it was a good choice to make money. By the way, this event resulted in a plentiful commerce and a dynamic economic life.

 
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