Usted está en : Portada : Reportajes Domingo 23 de septiembre de 2007

El Casino de Pucón merece un renacimiento

Varios alcaldes lucharon por concretar el sueño de un casino para la hermosa ciudad de Pucón. Hoy que el fuego ha destruido el edificio hasta los cimientos, las autoridades, los empresarios y los vecinos de esta parte de La Araucanía quieren volver a levantarse.

En la década del 30, estimulados por la prosperidad económica ante el naciente turismo de la zona lacustre, el confort del nuevo Gran Hotel Pucón y la necesidad de incorporar algunas actividades de recreación social, se dio inicio a la etapa de los juegos de casino -sin tener uno- en el balneario.

El crecimiento del pueblo hizo pensar a las autoridades y a las familias de la época en la necesidad de aspirar a un casino con todas las de la ley.

PRIMER GRITO

Sin embargo, debieron pasar décadas para que la idea tomara cuerpo. Y fue en 1983 cuando el alcalde de ese entonces, Ramón Morales, en la celebración del primer centenario de Pucón, lanzó el 27 de febrero lo que la comunidad calificó como "el primer grito", anunciando que iniciaría al día siguiente una tenaz gestión pro casino. Y es que era una necesidad urgente obtener una sala de juegos que constituyera además una fuente de ingresos adicionales para la Municipalidad.

Sin embargo, no fue fácil que el Presidente de la época, Augusto Pinochet, diera su aprobación para que se promulgara una ley en tal sentido, pese a los insistentes pedidos de los empresarios de la ciudad y de las argumentaciones municipales, a esta altura en la carpeta de otro alcalde, Carlos Morales Lacaste. Ello porque el Ministerio de Economía no avalaba el proyecto en cuestión.

GESTION DEL

CODECO

Fue entonces que comenzó una gestión sistemática y sacrificada y con la venia del Consejo Comunal de Desarrollo, Codeco, el alcalde Rafael Panguilef viajó a Santiago para sostener conversaciones con miembros de la Junta de Gobierno, asegurando que con un casino terminarían los graves problemas de salud y educación de Pucón. Finalmente la Junta dio su aprobación y más tarde, durante una visita personal de Pinochet, durante un almuerzo en el Hotel Pucón anunció que firmaría la ley respectiva, iniciándose los trámites para redactar las bases y llamar a licitación.

De este modo nació en Pucón el primer casino oficial licitado por el empresario Carlos Urzua de la Magiora, que fue inaugurado el 27 de diciembre de 1990. Esta administración duró cinco años.

EMPRESA KUDEN

Al cumplirse el plazo señalado, la Municipalidad, esta vez presidida por el alcalde actual, Carlos Barra, llama a una nueva licitación. En sesión extraordinaria el Concejo Municipal y por decisión unánime, adjudicó la licitación de administración y explotación del casino a la Empresa Kuden S.A. presidida por Antonio Martínez Segui. Los concejales dijeron en aquella oportunidad que sus votos favorables obedecían a cautelar los altos intereses de la comuna y a la absoluta garantía expresada por la empresa Kuden.

A los pocos días visitó la ciudad el inversionista nacional Antonio Martínez, anunciando que se iniciaría la construcción del recinto del casino con una inversión aproximada de 13 millones de dólares. Tiempo después, ya inaugurado el recinto de juegos, se anunció la construcción del hotel.

La familia Martínez dejó en evidencia un gran cariño por la ciudad balneario, una extraordinaria experiencia en la naturaleza del negocio, y un trato cordial, afable.

Mientras en el recinto hotelero se han desarrollado eventos de extraordinaria importancia, como el Cuarto Congreso de Municipalidades de Chile, la convocatoria internacional de APEC, el casino ha significado para las arcas municipales ingresos aproximados a los mil millones de pesos anuales, lo que ha permitido concretar numerosas acciones de beneficio público.

Evidentemente el binomio Casino-Hotel trajo gran prosperidad a Pucón, insertando a la ciudad balneario en el turismo nacional e internacional. En el curso del presente año se le había otorgado a la Empresa Kuden una nueva concesión por otros cinco años.

GRAN TAREA

Tanto para los concesionarios como para la Municipalidad la tarea tras el paso del fuego es dura pero no imposible. Unos y otros tienen la voluntad, el entusiasmo, las fuerzas para recuperar lo perdido. Los puconinos, de acuerdo con la historia, partieron de cero y triunfaron.

Las lamentaciones hoy prueban que nadie sabe lo que tiene hasta que lo ha perdido, anticipando que cuando una puerta se cierra, Dios abre otras. Donde posan las cenizas mañana habrá un nuevo amanecer. Y pronto en la zona lacustre volverá a oírse el tradicional llamado a la diversión: "Hagan juego, señores…"

Por Julio Contreras

 
 
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