FELIPE BARRA B. Un verdadero drama humano sufre una familia de Labranza desde el 6 de noviembre, luego que una de las tías del jardín infantil en que cuidaban a su hija, F. K. G. Z. (3), llevó a la menor al consultorio de la localidad para constatar una presunta violación. En el lugar habría acontecido que la doctora diagnosticó una posible vulvitis, por lo que desde el consultorio habrían hecho la denuncia a la Policía de Investigaciones. Y ante preguntas de la doctora y la parvularia sobre quién le habría abusado, la menor habría contestado que era su padre. DENUNCIA DUDOSA En palabras del progenitor de la menor, Joel González, el vocabulario empleado por la niña según las tías del jardín -Roxana Alarcón- y la doctora -Tamara Peldoza-, "no pueden ser palabras que haya dicho Fernandita", pues sostiene que según peritajes solicitados por la Fiscalía, "las palabras que habría empleado para acusarme, son palabras que ella ni siquiera sabe lo que significan", recalcó. El informe policial 15179/637 de la Brigada de Delitos Sexuales y Menores PDI señala que con el nivel de lenguaje que la niña maneja debido a su corta edad, es "muy difícil que haya dicho una oración completa a la doctora que realiza la denuncia". Por lo demás, el padre denuncia haber llevado a la menor al Hospital Regional por cuenta propia apenas pudo, lugar en el que habrían constatado que la pequeña, de entonces dos años, sólo tenía una infección urinaria. "El doctor que examinó a mi hija en Temuco escribió de su puño y letra que no había señas de abusos" declaró. SENAME Acogida la denuncia por el Ministerio Público el día 06 de noviembre de 2009, el padre comenzó a ser investigado como presunto autor de abuso sexual. Se estableció, al mismo tiempo, que no tenía antecedentes penales anteriores. Por otra parte, el padre denuncia que el incumplimiento de ciertos requerimientos, como la asistencia al examen que citó el Servicio Médico Legal, ocurrió porque carabineros de Labranza no habría hecho llegar las notificación a la familia. "Los carabineros recibieron el aviso fuera de plazo, por lo que ya no era pertinente que nos lo hicieran llegar", expresó González. Por tal motivo, la pequeña niña fue separada de su familia y llevada al CTD Belén, dependiente del Sename, lugar donde se encuentra hasta el día de hoy. RECLAMO DEL PADRE Joel González aduce que -en palabras de sus abogados-, con el informe de Fiscalía y la prueba de infección urinaria de la menor, ya sería "hora de retirar a su hija y poder llevarla a casa", además de quedar el padre libre de toda culpa. Sin embargo, y a pesar de que éstos presentaron "un documento ante el juez que lleva la causa para tramitar el regreso de la menor", la respuesta de éste fue "no ha lugar". Según el abogado de González, Marcos Vivar, el motivo de la respuesta es que aún las resoluciones no han llegado al poder judicial. Sin embargo, "ya la próxima semana habrán llegado los informes y se podrá sacar a la niña", informó. Desde el Sename, el director regional (S), Fernando Slater, afirma que ellos lo que hacen es "obedecer las órdenes de cuidado de los tribunales de menores", por lo que no depende de ellos devolver a la niña con sus padres. Además, agregó que la línea de investigación "es doble, una es la penal, pero la otra es averiguar que la niña esté en un ambiente propicio para su regreso, donde no haya violencia intrafamiliar ni otros problemas". |
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