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Sábado 13 de febrero de 2010
Dispuesto a ser ministro las 24 horas
El secretario de Estado se confiesa a su regreso de Santiago, donde fue designado en las nuevas funciones que le cambiarán la vida.

Guillermo Chávez

La espera se había prolongado demasiado, y cuando ya todos habían vuelto a sus deberes sólo insistía la nana, sus dos hijos menores y un sobrino.

Estuvimos también a la espera en su casa de campo en el fundo María Ester, un hermoso predio ubicado a mitad de camino entre Victoria y Traiguén.

Eran las 20.05 cuando al fondo de las trancas apareció el jeep Terrano conducido por el flamante ministro de Agricultura, José Antonio Galilea, acompañado de su esposa Lorena Oyarce y de su hija Catalina, de 16 años.

Su hijo Juan Pablo y su sobrino Martín corrieron a sus brazos. Raimundo, de tres años, que no sabe de protocolos, arrancó a recuperar un palo que le habían quitado.

Habían sido nueve horas de viaje desde Santiago pero el ministro no evidenciaba cansancio. "Fue muy agradable el trayecto y lo hicimos sin apuro", comenta mientras su esposa comienza a ordenar las cosas de la casa.

Hasta ahí todo bien. José Antonio Galilea responde al perfil que el día anterior sus conocidos y amigos de Victoria habían descrito. Un hombre afable y accesible, pero a los minutos la casa se comenzó a llenar de gente y todo era abrazos y congratulaciones.

Así todo, no descuidó la entrevista y dejó a la parentela por su cuenta.

- Es el precio de la fama, ¿no?

-Esto no es nada. Santiago fue una locura dando entrevistas y posando para fotos oficiales para todos los medios. Tenía pensado viajar ayer (miércoles) pero se nos hizo tarde.

- ¿Es más complicada la farándula protocolar de Gobierno?

- La verdad es que es más desconocida, con sistemas de seguridad extremos. Mientras fui parlamentario, Santiago era una ciudad de paso. Un par de veces estuve allí pero nunca pasé por esto.

- ¿Le cambiará la vida todo lo que vivió en estos días?

- Sin duda. Desde el punto de vista familiar, es lo que más siento; además de mis actividades como director de TVN, miembro de la junta directiva de la Universidad Autónoma y una pequeña empresa de asesoría que tendré que cerrar. Pero lo que más lamento es mi actividad en el campo. Le tomé cariño a todas mis funciones, pero como dijo el Presidente Piñera, seremos ministros 24 X 7.

-¿Cómo es eso?

- Las 24 horas del día durante los siete días de la semana.

-¿Qué hace específicamente aquí en el campo?

- Le ayudo mucho a mi padre. Soy su único hijo hombre y el menor. Hacemos el trabajo en conjunto y deberé continuar ayudándole aún sin mi presencia.

- ¿Se crió aquí?

- Desde guagua. Aunque nací en Santiago me trajeron a los pocos días a vivir aquí. Mi madre es santiaguina, pero mi padre ha sido siempre de esta tierra.

- Tengo entendido que usted llegó a radicarse por ahí en los 80 al sur.

- Así es. Hice mis estudios en Santiago pero no había fin de semana que no me arrancara al campo. En 1983 me vine definitivamente al sur.

- ¿Qué comenzó haciendo?

- Con dos socios creamos en Victoria una empresa de insumos y maquinaria agrícola. Nos instalamos frente a la plaza y nos fue bien. El 87 ingresé a RN y poco a poco me fui involucrando en la política y acercándome a mi carrera parlamentaria que comenzó en 1989. Mi amistad con Andrés Allamand me ayudó mucho, además que en mi casa siempre se habló de política. Salí elegido cuatro períodos, hasta marzo de 2009, cuando decidí no repostular.

- ¿Por qué se retiró?

- Porque la vida y el trabajo parlamentario es incompatible con la familia. Además debía preocuparme de esto (el campo) que la he acostado tanto a mi familia. También pensé que cuatro periodos era como demasiado. Tenía claro que algún día tendría que retirarme, no como los viejos parlamentarios...

ESTUDIANTE

Cuando el tema de la política comienza a apasionarlo nuevamente, su esposa Lorena comienza a rondar por la sala de estar, inquieta, mientras la familia espera.

- ¿Qué recuerda de su época de estudiante?

- Fui un alumno regular del Verbo Divino, con bastante mala conducta, inquieto. Nada grave, pero desordenado.

- ¿Destacó en algo?

- Fui atleta en mi colegio y gané varias competencias. También tuve por ahí alguna veta artística y con un grupo de amigos, entre ellos Alberto Plaza, formamos un grupo de música con humor. Algo así como una mala copia de Les Luthiers. Hasta nos ganamos algunas lucas profesionalmente, hasta que Alberto comenzó su carrera.

-¿Cómo conoció a su esposa?

- Fue en Victoria, por ahí en 1988 y nos casamos en 1991. Ella era estudiante de Química Farmacéutica en la Universidad de Concepción y mi suegra me resultó muy involucrada en la política. Me ayudó en mi campaña cuando fui elegido el diputado más joven. Vivimos en Victoria hasta que tomamos la decisión de irnos a Temuco. Por esos años construimos esta casa para tener donde llegar, ya que aunque la casa de mi padre es grande, cuando llegan mis hermanas yo tenía que salir para afuera.