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Viernes 23 de julio de 2010
"Mi casa era un prostíbulo"
Municipio de Temuco clausurará a las viviendas particulares o departamentos que actúen como centros de citas.

francisco carrasco manquilepe

En Temuco el comercio sexual es ejercido por casi cien mujeres según cifras estimativas.

De ellas, según fuentes consultadas, sólo un 70 por ciento tiene la autorización sanitaria para ejercer este oficio. La mayoría son trabajadoras de clubes nocturnos o prostíbulos establecidos.

Sobre el resto de las mujeres que ejercen la prostitución en domicilios y departamentos residenciales clandestinos, no hay seguridad certera de que tengan un control médico que defina la ausencia de enfermedades de transmisión sexual (ETS).

CASAS EN DESORDEN

Considerando esto la consecuencia podría ser catastrófica para quien asiste a estos lugares a unos buenos minutos de placer y cariño pagado, como ya fue para quien, sabiendo o no, arrendó su propiedad para el ejercicio de este comercio.

Carabineros cuantificó en 15 el total de inmuebles usados como prostíbulos, pero la cifra sería mayor.

Casi todos estos inmuebles -según datos recabados- son arrendados por terceras personas que engañan a corredores de propiedades y propietarios sobre el uso de la vivienda y sus identidades, pagando sólo un mes de arriendo y el mes de garantía, para retirarse dejando, en algunos casos, destrozos.

testimonio

Andrea Pino, vivió por casi diez años en su inmueble de la calle Porvenir, a metros de la Universidad Autónoma y casi al frente de una sede de la Congregación Opus Dei y un jardín infantil.

"Decidimos arrendar la casa con un corredor de propiedades. Un día nos citaron a firmar el contrato en la notaría sin conocer a los arrendatarios. Sólo supimos a través del contrato que uno era un agrónomo y otro un estudiante de Derecho de la UA, ambos varones", cuenta.

Cuenta Pino que el trato firmado en marzo pasado se cumplió por un mes. En abril los arrendatarios usaron como excusa la enfermedad de un familiar para no cancelar y dejar el inmueble.

Días después supieron todo cuando hallaron una tarjeta de cita donde aparecía la dirección de su vivienda: "Así nos enteramos que la casa fue usada como prostíbulo...".

Dos balones de gas y un calefont fueron sustraídos por las dependientes. "Mi casa propia pasó a ser un prostíbulo... Pudo haber pasado cualquier cosa en una vivienda donde tu creciste...", dice Pino.

Esta sensación también afectó a Mario Huerta, el propietario de una vivienda ubicada en la Villa Caupolicán a quien le destrozaron las paredes y le dejaron una deudas en los servicios básicos por 300 mil pesos.

"Nos costó como 500 mil pesos reponer todo antes de arrendar de nuevo. Un fiasco. No supimos nada hasta que un vecino nos contó" recuerda.

Por estos días, la municipalidad de Temuco fiscalizará todas aquellas viviendas que son usadas como prostíbulos clandestinos. La intensión es que sean clausuradas.