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Lunes 27 de septiembre de 2010
Vasco recurre a la Corte para anular sentencia
Prepara su primer libro en el que contará "con pelos y señales" lo que vivió en Chile como el primer condenado que fue vinculado a bombazos.

MÓNICA SUáREZ

Desde la detención de Asel Luzarraga, en Europa y en algunos países latinoamericanos las manifestaciones y concentraciones no han cesado. En Bilbao, su ciudad natal, se han desarrollado la mayor parte de éstas.

Con pancartas, blogs, páginas webs y declaraciones en la prensa su familia, amigos, escritores y músicos mostraban su apoyo incondicional. Según él, ese mismo día comenzó a vivir una verdadera pesadilla que nunca imaginó cuando decidió radicarse en Chile para estar con su polola Vanesa Contreras.

En un intento por quedarse en el país, Luzarraga pidió a su abogado defensor Jaime Madariaga, que presentara un recurso de nulidad para dejar sin efecto la sentencia, lo que también paraliza el decreto de expulsión hasta que el tribunal de alzada se pronuncie.

- ¿Qué balance hace después del juicio?

- El balance no puede ser positivo, cuando uno se sabe inocente, por pequeña que sea la pena, no deja de ser. El que la pena haya sido tan corta puede dar a entender que efectivamente, los jueces sí vieron cuál era la verdad y que simplemente cumplieron lo que les tocaba cumplir que era condenarme porque la Fiscalía hizo mucho hincapié en que cualquier decisión en un sentido contrario avalaría la tesis del montaje de la que hasta ahora sólo han hablado ellos.

- ¿Cómo ve la diferencia de criterios entre la pena pedida por la Fiscalía y la que dieron los jueces?

- A mí me da la sensación de que ya estaba decidido y que los jueces lo que se han hecho, de cierta forma, es que el daño hacia una persona que ellos sentían inocente fuera el menos posible.

- ¿Qué concepto le queda de la justicia chilena después de este proceso?

- En mi opinión, la justicia no la hacen los jueces. A mí la justicia me la ha hecho desde el principio todo el mundo que me conoce y la gente que me ha ido conociendo aquí, desde el primer segundo en que supieron la noticia me han declarado inocente, entonces yo me conformo con la justicia de la gente.

- En este momento usted es el primer condenado por tenencia de explosivos que ha sido vinculado con atentados bombas que nunca han tenido respuesta, según lo que dice, ¿se necesitaba un condenado?

- Creo que efectivamente se necesitaba un condenado, es decir "ya tenemos a uno", lo que pasa es que me han condenado por una tenencia y, sin embargo, se ha visto que no tengo vínculo con ninguno de los atentados sucedidos hasta ahora, entonces qué sentido tiene la tenencia de algo para una persona que nunca ha utilizado ese tipo de artefactos y al que se quería acusar de bombas antes de que yo siquiera tuviera la menor intensión de pisar este país.

- Su caso llegó a ONGs internaciones, ¿qué le han dicho las personas de estas organizaciones después de conocerse la sentencia?

- Yo sé que este caso ha llegado a varias comisiones de las Naciones Unidas de Derechos Humanos, sé que el Pen Club Internacional está muy atento y ahora sé que en el congreso que se viene este mes es Tokio mi representación del Pen Vasco va seguir planteando lo que es la injusticia que se ha cometido aquí en Chile. Aquí se termina la página chilena pero la internacional va a seguir largo tiempo dando qué hablar.

- ¿Va a colocar algún tipo de recurso ante estamentos internacionales para que se revise el caso?

- Yo mismo no tengo eso en mente pero sí sé que hay organizaciones que están dispuestas a hacerlas y que, de hecho, ya lo han comenzado a hacer, entonces creo que no me corresponde a mí como particular pero, desde luego, cualquier cosa que se me pida de información, en ese sentido, daré todo lo que sea, que a lo largo de estos días ha sido mucho.

- Usted calificó este proceso como una persecución ideológica por el hecho de ser anarquista, ¿cree que hay otros casos como el suyo?

- Creo que ya los hay, lo ha habido y seguramente los seguirá habiendo. El día que se hicieron los alegatos de clausura hubo para mí unas declaraciones bastante terroríficas por parte del abogado querellante (Alexander Schneider), en su declaración dijo que a mí se me había investigado por ser vasco, por ser anarquista, punk, escritor y también por participar un día en un rayado. Eso le debe dar miedo a cualquiera que vive en este país. En estos momentos me da miedo estar acá.

- En caso de que sea expulsado, ¿qué sigue en su vida?

- Retomé mi trabajo de traducción y sigo escribiendo. A finales de este mes se va a presentar mi última novela en el país vasco. Yo ahora mismo sigo escribiendo a bastante buen ritmo una nueva novela que comencé a escribir en la cárcel que aunque es ficción va a tener rasgos mucho más autobiográficos. Y ahora ya sí que me estoy planteando escribir no-ficción, sino escribir una obra contando con pelos y señales todo lo que me ha sucedido en este país a todos los niveles y pensada en que sea publicada en Chile porque creo que es muy importante dar a conocer lo que pasa.