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Lunes 1 de noviembre de 2010
Los senderos de Cristián Cayupán
Abre caminos, pero no buscando lo nuevo por lo nuevo, sino reproduciendo lo que ya está gestado.

Aníbal Barrera Ortega

Si la poetisa mapuche Rayén Kvyeh no hubiera incentivado a Cristián Cayupán a participar en el concurso convocado por el Premio Internacional de Poesía Nósside 2010, sencillamente el vate saavedrino no hubiese ganado uno de los importantes galardones que confiere el Centro de Estudios Bossio, de Italia.

Cayupán logró una Mención Especial por su poema bilingüe "Nací Piedra", lo que le significará un premio pecuniario de 600 euros, el galvano llamado Placa Nósside y la inclusión de ese poema, traducido a cinco lenguas, en la Antología "Nósside 2010".

El laureado poeta tiene un concepto de lo lírico que linda con lo místico y es ésa la razón por la cual se resistía a participar en ese certamen. Pero Rayén Kvyeh se encargó de argumentarle que era pertinente que lo hiciera, toda vez que se trata del único concurso internacional de poesía para autores inéditos, sin confines de lenguas ni de formas de comunicación.

El vate mapuche nació en 1985 en Puerto Saavedra y cursa actualmente los estudios de Trabajo Social en la Universidad Católica de Temuco. Participa en Nueva Imperial en el grupo literario denominado Círculo de Escritores "Juvencio Valle" y dirige en esa comuna la revista literaria "Letras del Sur".

Los augurios

En sus días de adolescencia en el liceo de Puerto Saavedra, Cayupán no se interesaba en las pichangas u otros eventos deportivos que motivaban a sus compañeros. Recuerda que prefería escribir poesía -a veces durante las horas de clases y en el borde de sus cuadernos- y que aquellas circunstancias condicionaron su futuro.

De a poco empezó a tomar contacto con Teillier, Arteche, Winter, Neruda, Huidobro y otros cultores líricos, y, acota, "a escarbar para descubrir alternativas". Señala que dos poemas de Teillier determinaron en él el sentido de lo lárico: "Pequeña Confesión" y "Despedida".

En 2004, a los 19 años de edad, en la biblioteca de Puerto Saavedra, su padre, José Tito Cayupán, le puso en las manos, al azar, un texto del poeta y ensayista Luis Oyarzún, lo que parece haber sido un empujón definitivo para su promisoria carrera.

Una trayectoria

En 2007, a través de la imprenta Rodarte de Padre Las Casas, Cristián Cayupán publicó su primer libro de poesía, "Poemas Prohibidos". Recuerda especialmente de aquella circunstancia la emocionada presencia de su madre, Ester Mora.

Al año siguiente, vio la luz el romancero mapuche Katrü Rüpü ("Camino Cortado"), y en 2009, "Reprimida Ausencia".

Con una sinceridad que no suele ser frecuente entre los poetas, Cayupan señala que ha ido acortando los contenidos. Siente que en sus primeros intentos peregrinaba en el poema y mezclaba sus propias contradicciones. "No sabía si era poesía o grosería", dice.

Hoy cree que los poemas extensos latean, lo que se da la mano con la clásica estética tomista que sigue repitiendo que si lo bueno es breve, es dos veces bueno.