18/08/2003

Cuál leche es mejor: ¿líquida o en polvo?

En Chile uno de cada dos hogares consume leche en polvo por considerarla más nutritiva y alimenticia (Adimark). No obstante, un estudio efectuado recientemente por el Instituto nutrición y tecnología de los alimentos, Inta, dio a conocer que la leche líquida posee el mismo nivel de aporte nutritivo que la leche en polvo, inclusive en sus porcentajes de materia grasa. Con esto se pone fin al mito de que la leche en polvo tendría mayores aportes nutricionales que la líquida.

 

 

DOSIFICACION

 

 

En nuestro país pediatras y nutricionistas, están recomendando en la actualidad el consumo de leche líquida en niños mayores de un año, porque una de sus mayores ventajas es su exacta dosificación. La leche líquida por su propia naturaleza, posee la composición exacta entre el líquido y el sólido, con lo que se garantiza que el niño reciba los nutrientes y materia grasa que necesita, evitando la sobredosificación y la subdosificación causantes de coceduras y en casos más extremos de obesidad y desnutrición en el niño. En Chile la obesidad infantil afecta entre el 20% y 25% de los niños en primer año básico.

Relacionado con el tema de la manipulación está el de la higiene. La leche líquida viene lista para tomar y no hay intervención humana en su preparación, con lo que disminuye el riesgo de que la persona que la prepare no lo haga en la condiciones higiénicas adecuadas (lavado de manos, utensilios limpios, hervir el agua, etc.) y asimismo que se provoque diarreas en los niños como causa de una mala manipulación.

La leche líquida además tiene la ventaja de que no posee ningún conservante, esto por las características de su envase y por el proceso al que se somete antes de ser envasada. Este proceso llamado U.H.T., es el más moderno tratamiento de conservación de la leche y tiene la gran ventaja de no alterar su valor nutritivo.

 

 

BASE DE

ALIMENTACION

 

 

Otro factor positivo de la leche líquida según los especialistas en el tema, es que existen distintos sabores, viene lista para ser consumida y permite que los menores la manipulen sin ninguna dificultad.

Está comprobado que el consumo de leche en los niños durante sus primeros años de vida es fundamental para su vida madura. La pediatría en la actualidad con un concepto más integral y con visión de futuro, se preocupa de la alimentación del niño sano, donde la leche es la base de su alimentación, ya que esto garantiza un adulto sano y con una mejor calidad de vida.

Finalmente es interesante destacar que la tendencia mundial es el consumo exclusivo de leche líquida en los niños sobre un año. En países como Inglaterra el consumo de leche en polvo alcanza los 0.17 litros per cápita, en Japón 0.13 litros per cápita y Dinamarca 0.17 litros per cápita, en tanto, en Chile el consumo de esta última alcanza al 24.77 litros per cápita.

 

 

 

 

Los diferentes procesos

 

 

La leche constituye un alimento básico en la alimentación humana, especialmente en los niños ya que aporta los nutrientes que éstos requieren de manera esencial para su crecimiento y desarrollo. Una vez completado el período normal recomendado de lactancia, la leche materna es reemplazada por leche de vaca en distintas formas junto con la integración de otros alimentos para obtener una alimentación mixta balanceada.

Las madres pueden acceder a leche de vaca procesada en distintas formas, principalmente en polvo y fluida, las que son producidas mediante la aplicación de distintos tratamientos térmicos con un efecto consecuente sobre nutrientes de la leche de mayor sensibilidad, generándose cambios que pueden incrementarse a lo largo de la vida útil de estos productos y eventualmente afectar la nutrición del niño.

Existe sin embargo, la creencia de que las leches en polvo y líquidas o fluidas son de diferente calidad química o nutricional, por lo que el objetivo del estudio fue determinar y comparar algunos aspectos de la calidad químico-nutricional y organoléptica de productos lácteos producidos por diferentes procesos térmicos a partir de una misma partida de leche como materia prima y almacenados posteriormente durante un período de tres meses.

 

.

 

Materia prima común

 

 

La leche de vaca forma parte de la alimentación del niño mayor de 1 año. La industria láctea utiliza procesos térmicos que pueden afectar algunos nutrientes de la leche. Se evaluó el efecto del proceso de elaboración de leches pasteurizada, fluida UHT y en polvo, obtenidas de una materia prima común, sobre aspectos de calidad químico-nutricional y sensorial de las leches producidas. La evaluación realizada a tiempo cero, para todas las leches, y después de 90 días de almacenamiento a temperatura ambiente, para leche UHT y en polvo, no mostró cambios en los macronutrientes para ningún tipo de leche siendo similares al expresarlos en base líquida con cantidades comparables de sólidos.

En cuanto a micronutrientes, hubo una disminución significativa en vitamina A y lisina disponible en leche en polvo y en ácido linoleico para leche UHT a los 90 días. Sensorialmente, todas las leches fueron evaluadas como de buena calidad, buena aceptabilidad, sin diferencias notables ni entre ellas ni con un control siendo, en algunos atributos de calidad y en aceptabilidad, mejor evaluada la leche UHT. Se concluye que los cambios químico-nutricionales encontrados en ambas leches (fluida UHT y en polvo), que son inherentes a los procesos utilizados, no debieran afectar la situación nutricional del niño cuando la leche está integrada a una alimentación balanceada.