25/08/2003

Nogal y castaño son ideales para muebles finos

El nogal tiene aptitudes para producción de madera de alto valor.

Si quiere iniciar un negocio atractivo una buena opción es hacerlo con plantaciones de nogal y castaño. Su madera es muy valiosa, el mercado se ve muy interesante y ambas especies crecen muy bien en el sur.

La jefe de proyectos del Instituto Forestal, Verónica Loewe, ingeniera forestal (Universidad de Chile), con especializaci3/4n en maderas nobles (U. de Bologna, Italia) y Master en Administración Pública (Harvad University, USA) y Marta González se preocuparon por saber algo más de estas dos especies, que hasta ahora son consideradas básicamente por su atractivo frutal, pero que ofrecen un enorme potencial para la producción de maderas nobles.

La investigadora visualiza una oferta exportable de calidad basada en el establecimiento de plantaciones forestales de nogal y castaño seleccionadas por su aptitud maderera.

 

 

El Instituto Forestal (Infor) se ha preocupado de ejecutar proyectos de Investigación y Desarollo relacionados con especies de maderas valiosas porque se han dado cuenta de la necesidad de contar con plantas de calidad y cantidad suficiente para establecer plantaciones con fines forestales.

Recogiendo esta inquietud el Infor identificó la conveniencia de trabajar con nogal y castaño para superar las dificultades técnicas y responder a las necesidades del sector privado. Obviamente esta institución cuenta con muchas otras investigaciones para el sector forestal con otras especies.

Verónica Loewe, ingeniero forestal y jefe de proyectos del Instituto Forestal afirma que es imperioso rescatar los recursos genéticos de nogal y castaño, especialmente por el aprovechamiento inmediato de material genético con aptitudes de producción de maderas finas a escala comercial, lo que permitirá establecer plantaciones forestales especializadas.

La profesional comenta que hay que sacar provecho a las características que presentan estas maderas en el país. Por ejemplo, el color rubio es muy apreciado por los compradores, la seguridad de que estas especies poseen un mercado estable con demanda insatisfecha, el interés de privados por contar con este material para plantarlo, así como el de viveristas para reproducirlo.

La investigadora dice que hay una ganancia en tiempo. "Iniciar un programa de mejoramiento genético tradicional tomaría años (más de 20) en producir variedades. Por medio del rescate y aprovechamiento del material presente en Chile se podría iniciar el cultivo especializado de maderas finas en forma prácticamente inmediata y un costo muy reducido respecto al tradicional".

 

 

MUY PROMISORIA

 

 

En el contexto nacional, la investigación sobre especies de alto valor maderero, como es el caso del castaño y del nogal, tiene sus inicios a principio de los años 90.

No obstante, la introducción del nogal y del castaño en Chile ocurrió hace siglos, durante el período colonial. No existen registros que permitan determinar el número de introducciones y sus lugares de origen.

¿Por qué nogal y castaño? nos preguntamos. "Porque son las especies más promisorias para Chile en cuanto a la producción de maderas finas duras, presentan características comunes importantes, poseen características únicas dentro de las especies existentes en el país y ambas poseen peculiaridades genéticas de interés mundial (por ejemplo, el castaño no presenta acebolladura)".

Se cultivan en Chile por sus frutos y/o madera y son importantes no sólo para la diversificación del mundo rural, de la actividad forestal y de las economías locales, sino que también por su contribución al paisaje y al ambiente.

Una de las preocupaciones del Infor ha sido el mejoramiento genético, que ha tenido éxito para muchas especies y para muchos caracteres. Solo requiere que sean heredables y que exista variabilidad genética en la población seleccionada. Los caracteres de volumen y forma han respondido bien a la selección artificial en los árboles.

 

 

Aplicaciones de cada especie

 

 

Probablemente nogal y castaño fueron introducidos en Chile por los conquistadores españoles. Encontrando condiciones ambientales particularmente favorables en las zonas temperadas del país, las especies se naturalizaron tanto como para que las plantas presentes en las diferentes poblaciones posean un vigor y una velocidad de crecimiento sin duda superiores a las europeas, tanto que se ha llegado a la existencia de ecotipos chilenos.

En cuanto a la superficie nacional plantada, el nogal se concentra entre las V y VI regiones y el castaño, entre las VII y X regiones. Existe una mayor presencia de huertos frutales de nogal que de castaño. Sin embargo, rodales forestales de esta última especie se encuentran concentrados en las IX y X regiones, formando bosquetes puros, aunque también asociados a otras especies.

En cuanto a su aptitud forestal, ambas especies producen maderas finas. En forma adicional, el nogal es catalogado como especie noble, perteneciendo a un nicho de mercado selecto, que compra madera a valores muy elevados. En Chile se comercializa, pero gran parte se vende como encino, dado el mayor conocimiento y valoración que existe de esta especie.

El nogal y el castaño han sido especies tradicionalmente cultivadas en Chile por su aptitud forestal. En el caso del castaño, el mercado está en el sector interno y de consumo directo por parte de los dueños de los bosques o árboles. También se destina para conservas, así como para la alimentación animal. En tanto, el nogal se exporta en una cifra superior al 60% de la producción nacional.

 

 

Artesanos aprecian su color

 

 

El nogal tiene importancia desde el punto de vista económico por la producción de maderas finas y de frutos apreciados en todo el mundo. Uno de los géneros más utilizados es el Juglans. La especie Juglans regia L. es la única especie de nogal presumiblemente nativa de Europa. Conocida con los nombres de nogal común, nogal inglés o nogal persa, es una especie cultivada desde hace siglos por su madera compacta y dura que presenta todas las gamas de colores, desde rubio claro hasta la típica apariencia oscura, particularmente apreciada en Francia y por los artesanos italianos de los siglos pasados.

En nogal se han realizado investigaciones para evaluar la variabilidad genética de poblaciones naturales o naturalizadas para conocer los recursos genéticos existente de la especie, tanto de germoplasma bastante manipulado como las "variedades-poblaciones" reproducidas por semilla y por injerto, con el objetivo de diferenciar genéticamente las "variedades" y de verificar el efecto de dicha manipulación sobre el germoplasma.

El mejoramiento genético del nogal com*n ha estado dedicado casi exclusivamente a las características de producción de frutos. Verónica Loewe dice que este conocimiento se puede utilizar al sector de la madera. Países como Hungría, Rusia, España, Francia, Italia, USA y otros cuentan con programas de mejoramiento genético para la selección de variedades destinadas a fruto, con diferentes grado de tolerancia al frío, período de floración y otros caracteres de importancia.

Verónica Loewe, ingeniera forestal, del Instituto Forestal.

 

 

El trabajo de la genética

 

 

 

El castaño tiene una larga historia como especie cultivada, por lo menos desde el tiempo de los romanos. Es una especie mediterránea.

En la actualidad, la especie ocupa más de 1.700.000 hectáreas en el sur de Europa. Se encuentra principalmente como variedades cultivadas en plantaciones vía injertos, cuyos usos incluyen frutos, harina, madera aserrada y pequeñas trozas. Aunque en este momento su uso principal es para fruto, su harina fue un importante elemento en la alimentación de la gente de escasos recursos durante largo tiempo en Italia, llegándose a conocer como "el árbol del pan".

El castaño en Chile se ha desarrollado como población ajena a lo que vivían las poblaciones de la especie en el resto del mundo, y que se caracterizaba por una intensa reproducción clonal vía injertos, propagación y trasplante de material de zona a zona, prácticas silviculturales que llevaron a una fragmentación de las poblaciones debidas a cambios en el uso de la tierra. Todo ello, unido a los ataques de patógenos se tradujo en una reducción considerable del tamaño y variabilidad de la población, con un empobrecimiento genético en Europa.

Como resultado de la manera de propagación que ha tenido el castaño en Chile y la ausencia de huertos comerciales de cultivares homogéneos, la castaña chilena es muy desuniforme, lo que se aprecia fácilmente en su forma, grado de tabicación, calibre, color, sabor, dificultad de descascarado y presencia de frutos poliembrionarios. Estas características originan una fruta de calidad deficiente, pudiendo ser destinada sólo a consumo fresco, con escaso valor económico.

El Inia ha constatado la gran variabilidad que presenta el castaño en Chile, al realizar selecciones con fines de producción de fruta.