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El sector lechero genera productos por un valor de 1.5 billones de dólares anuales. Para quienes les interese conocer el detalle, el litro de leche de vaca se paga a productor en un promedio de 1.51 shekels (un dólar equivale a 4.5 shekels), incluyendo flete y aporte al "board" de la leche y sin contar el IVA. La industria lechera de Israel está hecha de sobre 1.150 granjas esparcidas dentro de Israel -vimos zonas donde se produce leche con temperaturas parejas de 40 grados Celsius como el valle del Jordán- tanto en kibbutzim, que son campos de sociedades colectivas como en moshavim, que son granjas de privados. La población de vacas lecheras asciende a 115 mil cabezas de la razas Holstein Israeli, seleccionada a través de los años buscando resistencia a enfermedades y la capacidad para adaptarse al clima mediterráneo. El Herd Book israelí, en el cual están registradas 105 mil vacas, le permite progresos rápidos en selección, lo que los ha llevado a tener una de las producciones de leche más altas del mundo. Todas las vacas son inseminadas artificialmente con semen con tests de progenie proporcionados por institutos israelíes, quienes incluso exportan este material. En el 2002, las vacas israelíes produjeros un promedio de 10.462 kilos de leche, 326 kilos de proteína y 356 kilos de grasa, en un ambiente de producción intensiva. El Israel Dairy Board está involucrado en todas las áreas de la producción de leche y su procesamiento en este país. Contribuye a fortalecer las relaciones comerciales entre productores e industria, tanto a nivel nacional como internacional. Algunos de sus trabajos se orientan al desarrollo de paquetes tecnológicos sobre el manejo de los rebaños; tecnología para procesamiento de lácteos; desarrollo de relaciones comerciales y marketing de los lácteos israelíes en el mundo; y, la colaboración en áreas como la extensión y la calidad de leche. |
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Así se produce leche en Israel
Escribe Hardy Avilés Tierra de leche y miel. Aunque apicultura no vimos, sí pudimos conoces cómo producen leche en Israel. Quesos de distintos tipos, leches con sabor, quesillos y yogures forman parte de una oferta de mil productos lácteos distintos que se venden en el mercado israelí, que demanda cerca 1.154.000 toneladas de leche de vaca, 10.400 toneladas de leche ovina y 4.150 toneladas de leche de cabra. Su promedio de producción de leche por vaca al año subió de 3900 litros en 1950 a 11 mil litros. Todo esto demuestra la gran vocación lechera de Israel, país que se ha destacado por ser bien tecnificado en la producción e industrialización de leche. La gira para los asistentes de Agritech 2003 -coordinada por el doctor Israel Flamenbaum- comenzó visitando el predio de Kefar Vitkin, ubicado en el camino entre Tel Aviv y la ciudad costera de Haifa. Esta unidad lechera, montada con galpones para alimentar al plantel y una moderna lechería es propiedad de 3 kibbutz o unidades productivas colectivas distintas. Destacó su moderna lechería, hecha con componentes Afikim, la cual todo lo que era extracción de leche estaba a la vista, mientras que los controles, vacío y otros equipos, están en un subterráneo. En este predio tienen un plantel de 750 vacas de la raza Holstein bajo sistema de confinamiento, con una lactancia corregida a 320 días de cerca de 11 mil 500 litros. Algunos aspectos del manejo incluyen qué, cuando la condición corporal es de 2.5, se acorta el período de secado. Es una lechería muy avanzada, en la cual con sistemas electrónicos Germania se le mide la conductividad eléctrica a la leche con el objeto de diagnosticar mastitis. A la vez, se usa un sistema de detección de celos que mide la actividad de las vacas, sobre todo a través de la cantidad de pasos por unidad de tiempo. Esta información se almacena y analiza en el computador. Si hay una vaca con conducta excepcional o que da menos leche, el productor puede saber si está o no en celo el animal. En Israel no se concibe la producción de leche si no es con patio de alimentación. Los carros forrajeros son usados ampliamente -incluso tienen industria propia- y la alimentación de basa en ensilajes de cereales y concentrados y no hay pastoreo. Las construcciones están provistas de lucarnas para facilitar la ventilación y refrescar el ambiente. Fue en este predio donde vimos funcionar por primera vez el Cow Kool. Las temperaturas normalmente son muy altas y el calor realmente afecta a la producción. Antes del ordeño, las vacas esperan en una losa que posee unas puertas eléctricas. Van pasando por lotes y reciben una ducha con aspersores puestos en el suelo y con ventiladores aéreos que las secan. Con eso se relaja a la vaca previo a su paso a la lechería. El agua es nebulizada, de modo de ahorrar agua y para mantener el suelo lo más seco posible. Cada uno de los ventiladores entrega 30 litros de agua. Usa una combinación altamente eficiente de aspersores de agua y técnicas de evaporación para asegurar que, aún en los días de mayor calor en verano, las vacas pueden mantener su temperatura corporal a niveles de días más invernales. Sus usuarios comentaron que se han dado cuenta del retorno de la inversión en menos de un año al bajar el decrecimiento estacional de la producción de leche y reduciendo el número de días abiertos durante los calurosos meses de verano y entregando ahorro significativo en agua y costos de consumo de electricidad. PRODUCTOR Posteriormente la gira continuo en el predio de un agricultor individual e independiente en Oshri. El posee 50 vacas, las cuales alcanzan producciones de 33 litros diarios, en lo que constituye una unidad productiva típica. Esta unidad produce alrededor de 600 mil litros anuales, en un desafío permanente, dijeron, ya que el calor complica mucho la producción de leche. Llama la atención lo mecanizado de estos predios, en que las lecherías y los patios de alimentación poseen parques importantes de maquinaria y no mucha mano de obra disponible. Luego, en Yifat conocimos otro predio con una lechería muy tecnificada, la cual a través de la combinación de un collar y de una pantalla, mide la conducta de la vaca en tiempo real, determinando si tiene problemas como, por ejemplo, las mastitis, además de ir informando todas las novedades en producción. En el kibbutz Afikim, en pleno valle del Jordán -uno de los puntos más calurosos de Israel, casi en la frontera con Jordania- , el grupo visitó las instlaciones de la firma Afikim, pionera en medir la conductividad de la leche para detectar mastitis y también de la detección de celos. Entre todos los implementos de lechería destacan los sistemas Afifeed, que mejoran la alimentación y el Afiweight, que detecta cambios en la vaca a través del peso. La visita a la lechería y patio de alimentación fue impresionante. El promedio por lactancia de las vacas es de 11 mil litros, lo que lo hacen con temperaturas de 40 a 45 grados Celsius. Con mucho uso de concentrados y ensilajes de trigo y maíz logran estas producciones. El ganado permanece estabulado con sistemas de enfriamiento y, tras la ordeña, vuelven a los patios de reposo, ubicados entre plantaciones de plátanos. Los animales son permanentemente pesados y medidos para ir revisando su balance nutricional, muy importante en esas condiciones de calor extremo, que son un desafío a la producción de leche. Todo el ganado se insemina artificialmente. Los purines, que no son muchos por la escasez de agua, se secan en equipos diseñados para ello y son usados como fertilizantes. . En Agritech La empresa SCR está involucrada en desarrollar sistemas de administración de rebaños. Esta patente internacional permitirá identificar por primera vez la conducta inusual de la vaca examinando cuan a menudo rumia la vaca durante el día. En este sistema, que requirió una inversión cercana a un millón de dólares, la cual ayudará a los lecheros a ser capaces de identificar problemas y actividad inusual que pueda llevar a producciones de leche más bajas y la habilidad de la vaca para preñarse. El sistema incluye un arete que monitorea la actividad lechera de la vaca, incluyendo el tiempo que está de pie, echada, su descanso y su rumia. Cuando estos parámetros permanecen estacionarios, la situación es normal. Los datos reunidos son entregados por comunicación infrarroja a través del arete cuando la vaca entra a la lechería y son llevados a un computador central que procesa los datos rápidamente y muestran al productor en pantalla cualquier evento inusual que requiera rápidamente su intervención. Otra novedad fue el Vocal Tag, que a través de un trasponder monitorea la salud del animal, midiendo los cambios en la rumia, que ayudan a revisar la alimentación, el apetito de la vaca, la calidad del pastoreo, procesos metabólicos e incluso detectar celos. Conozca las miniplantas En el kibbutz de Ein Harod pudimos conocer cómo trabajan las mini plantas lecheras, que fue uno de los puntos centrales del "tour lácteo". Quesos frescos, quesillo, helados y cheese cake hicieron las delicias de los hindúes, venezolanos, mexicanos y chilenos que compartimos esta gira, alimentos producidos íntegramente en el kibbutz. No se trata de competir con las grandes empresas lácteas. La idea es que se produzca lácteos que tengan un sello propio, artesanal en el buen sentido de la palabra, pero con toda la tecnología de las plantas grandes. Incluso, puede ser hasta un complemento para actividades agroturísticas dentro del predio. Quienes quieran trabajar en esto deben pensar en diferenciarse y no en competir por volumen. Esa es la filosofía del sistema de las miniplantas, instalaciones que pueden tener un valor de 100 mil dólares, incluyendo pasteurizadoras, envasadoras, homogeneizadora, líneas de producción de queso, yogur y helados, entre otros sistemas. La minilechería Pladot es un planta lechera en miniatura, la cual integrado todos los equipos requeridos para manufacturar una amplia variedad de productos lácteos. Estas instalaciones son diseñadas para ocupar espacios físicos pequeños, como lo vimos en el kibbutz desde donde se han creado. Su diseño está hecho para procesar pequeñas cantidades de productos lácteos para apuntar a mercados de nicho. Por ejemplo, en el lugar donde estuvimos, la producción lechera -segmentada en 30 productos lácteos- se distribuye íntegramente en el kibbutz para el consumo interno. El sistema usa electricidad trifásica y el concepto de pasteurización es a alta temperatura en un lapso corto. Puede pasteurizar entre 200 a 300 litros por hora y su capacidad de producción es muy flexible. Según sus ejecutivos, cerca de 300 miniplantas se han instalado tanto en Israel como en otros países, proyectos que se han entregado llave en mano y con el todo el apoyo logístico, ingeniería, implementación y de capacitación para quienes las adquirieron, de modo de poder entregar productos frescos y de altísima calidad en el momento justo. |