23/02/2004

Negocio tan liviano como una pluma...

Para la crianza de gansos se necesita de un lugar tranquilo donde no exista la presencia de caballos o bueyes, ya que incluso el ladrido de perros los asusta.

Diez mujeres campesinas del sector Frutillar, en la localidad de Toltén IX Región, se agruparon para realizar en conjunto una innovadora propuesta: la crianza de gansos para la confección de plumones, cojines y almohadas de finas selección.

La crianza de los gansos es una actividad cotidiana en los sectores rurales de Toltén. Por eso para desarrollar esta iniciativa tomaron aspectos de la vida cotidiana y que constituyen su desenvolvimiento en un entorno campesino/rural.

Cabe recordar que la crianza de gansos es una actividad que han desarrollado históricamente. A eso se suma, las lluvias torrenciales que forman lagunas naturales en la temporada invernal; lo que permite que los gansos se desarrollen en el ambiente que más les agrada: el agua.

En estos charcos se desplazan bandas bien unificadas de 10 a 12 gansos, que deambulan de manera uniforme de un lado hacia otro, ofreciendo por sincronía un maravilloso espectáculo silvestre donde el hombre sólo cabe como espectador. No hay que olvidar que la felicidad de los gansos depende de la tranquilidad que se les pueda ofrecer.

Entre los requerimientos para la crianza esta condición es indispensable junto con la importancia de un terreno abierto que contemple en el paisaje natural la presencia de charcos, lagunillas o pequeñas cuencas habitables para las aves. Los gansos sufren en lugares cerrados y sin agua, siendo este elemento vital en las distintas etapas del crecimiento.

 

 

ASOCIACION

 

 

Los criaderos que forman parte de la Asociación Agroanserícola rescatan ambos requisitos. Esto es la tranquilidad que prima en el sector de Frutillar y la conformación de lagunas que se originan gracias a los canales del río Toltén. Los mismos que antiguamente establecieron los límites territoriales entre una propiedad y otra.

Yolanda Curihuil, presidenta de Agroanserícola Frutillar mantiene en su predio 16 gansos y comenta que la cantidad en los criaderos no es lo importante. Algunas mujeres tienen sesenta, unas cuarenta y otras -como ella- sólo dieciseis. El número de producción todavía no es lo primordial, pues están asociadas y eso implica un trabajo en equipo y una sumatoria equitativa a la hora de distribuir ganancias.

Yolanda Curihuil comenta que los gansos son muy sensibles, motivo por el cual se les debe dar toda la atención y cuidado.

Estas mujeres tienen en común experiencias de vida que comparten. No sólo son incipientes empresarias sino que además son madres, hijas y esposas. Por este motivo saben lo que significa trabajar con responsabilidad, cumpliendo con roles y funciones para levantar el negocio aunque deban trabajar, esforzarse y exigirse mucho más.

De hecho viven alejadas de la comuna de Toltén y en pleno campo realizan el proceso productivo. Este contempla la crianza, esquila, enjuage, secado y clasificación de las plumas, confección; y, por último, la comercialización.

 

 

Lo mejor para la selección

 

 

Estas mujeres trabajan sólo con las mejores plumas, duvet o semi duvet, ambas clasificaciones corresponden a las partes más sensibles de los gansos. Los cobertores, por ejemplo, se fabrican con plumas de fina selección, las cuales son extraídas debajo el ala y pecho del ave. Las semiduvet -al igual que las primeras- se encuentra en la parte del torso, pero son más alargadas y menos suaves.

La equivalencia en dinero también marca la diferencia ya que un plumón fabricado con la calidad duvet cuesta 140 mil pesos, convirtiéndose en una pieza casi única. Para completarlo se deben esquilar más de 16 gansos Embden.

El proceso de esquila lo realizan cada tres meses haciendo rotaciones en los predios. Se seleccionan plumas de clase duvet y semiduvet.

Este negocio sólo puede solventarse sí se aumenta la cantidad de gansos en los campos productivos para así enriquecer el volumen, acrecentar la presencia animal y satisfacer los pedidos. Esta coyuntura les ha creado una mayor conciencia comercial y esperan aumentar la producción lo más rápido posible.

Actualmente tienen sus propias estrategias para captar clientes. Así relata Yolanda, "buscando vías que sean económicas para los clientes y genere buenos reembolsos estamos confeccionando plumones semi duvet. El precio real de estos cobertores desciende considerablemente a la suma de 40 mil pesos y la calidad sigue siendo la óptima ya que siempre se trabaja con plumas de fina selección".

 

 

Las integrantes

 

 

La asociación cuenta con nueve integrantes, las que en una labor conjunta, esquilan los gansos cada tres meses haciendo rotaciones que van de predio en predio.

Incluso en algunas ocasiones debieron recurrir a otros criaderos para la obtención de plumas. "Ha pasado, recuerda Yolanda Curihuil, que hemos necesitado plumas de otros criaderos de la zona, pero lamentablemente la gente aún no se acostumbra a críar gansos de razas finas, que son los que necesitamos para la confección de plumones".

Después de esquilar, las plumas seleccionadas son lavadas, centrifugadas y deshumedecidas al aire libre en estos secadores artesanales.

Uno de los desafíos a los que tuvieron que enfrentarse al comienzo de la producción fue reemplazar sus gansos criollos por una raza doble propósito como es la Embden. Para ello trajeron de Puyehue más de una docena de gansos a los que se les extraía las plumas y, a su vez, se aprovechaba la carne.

Las plumas de mejor calidad y los machos con mejor postura marcaron insistentemente la diferencia. Aspecto que no es menor si se considera que comercializar los machos reproductores puede ser un negocio paralelo y bastante complementario, puesto que para armar los criaderos se necesita de las primeras especies de gestación. De esta manera, empezaron a formar nuevas empresas anserícolas; y, por ende, a divulgar su actividad y los productos. Los gansos fueron reproducidos y aumentados en cantidad en los distintos campos de producción.

 

 

 

FICHA TECNICA

 

 

Emden es conocido como ganso alemán, es probable se haya originado en Prusia y de la localidad de Embden, de donde toma el nombre. Se trata de una raza hermosa, esbelta, de gran tamaño y de color completamente blanco. Muy semejante al Toulose, se diferencia en la papada y color.

Esta raza es la más utilizada para la producción de plumas. Los gansos pueden comenzar a ser desplumados después del primer año de vida. Este proceso se repite hasta cinco veces al año, en este período la producción promedio es de 300g de plumas por ganso. Pesan 12 Kg. los machos, 9 las hembras y la postura anual, es de 45 huevos promedio.

 

 

Algunos datillos de la raza

 

 

Una buena forma de complementar la economía familiar y ganar dinero es la cría de gansos.

Son uno de los animales más nobles para criar ya que proporcionan huevo y carne, sus plumas sirven para acolchados y son una alarma permanente contra cualquier intruso que se acerque al terreno.

Existen distintas razas ya que no todas tienen el mismo rendimiento y capacidad reproductora. La Embden tiene la particularidad que se pueden utilizar sus plumas. Las grandes se usan como relleno de acolchados y las pequeñas llamadas duvet se utilizan como la mejor fibra natural para aislar el frío.

Su alimentación es con pastoreo libre, el cual permite combatir las malas hierbas y plagas de la huerta; y, controlar las plantas de hojas anchas.

El ganso existente en Chile es del tipo criollo o mestizo. Este tipo de gansos puede haber derivado de la introducción de las razas Embden y Toulouse por la semejanza de tipo y color de plumaje.

En Chile la producción anserícola (gansos) se caracteriza por ser del tipo artesanal (autoconsumo), en donde se aprovechan las plumas y la carne. En los últimos años se ha visto un aumento del interés por estas aves por la posibilidad de comercializar productos no tradicionales como carne, hígado graso, plumas. También puede utilizarse como controlador de malezas.

En nuestro país existe un reducido número de gansos los cuales no son de razas especializadas, lo que hace difícil mejorar los índices productivos.