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Consumo seguro de huevos
Mamá, dame mi huevito, rezaba hace algunas décadas el slogan publicitario para fomentar el consumo de este producto entre los niños. Al contrario de lo que se cree, el huevo no aumenta el colesterol, sino que es uno de los alimentos naturales de más alto valor nutritivo. Además, sus proteínas son de tan buena calidad, que lo transforman en el mejor de todos los alimentos. Los médicos y especialistas recomiendan consumirlos cocidos, lo que se reconoce cuando la clara y la yema están opacas y endurecidas. La mayonesa y otras salsas a base de huevo deben provenir de fábricas autorizadas por la autoridad sanitaria que cumplan con la normativa vigente. Al preparar huevos fritos, revueltos o en tortillas, hay que asegurarse de que la yema esté bien cocida. Al comprarlos en el supermercado y elegirlos, es fundamental fijarse en que la cáscara esté limpia y sin quebraduras. El plazo máximo para consumirlos no debe superar las tres semanas, contados desde la fecha de adquisición. No olvide guardarlos siempre en el refrigerador, y si eso no es posible, la sugerencia es mantenerlos en un lugar fresco y seco y consumirlos dentro del más breve plazo. Una vez cocinados, al igual que los demás alimentos, deben ser consumidos de inmediato, o de lo contrario deben permanecer en el refrigerador. El merengue derivado del huevo debe estar preparado a baño María u horneado. |