19/04/2004

Antecedentes del productor:

Nombre: José Llull Celsi

Predio: Santa Ana

Superficie: 270 hectáreas

Ubicación: Los Tallos, Panguipulli

Praderas:170 hás.

Rebaño en ordeña: 140 vacas

Raza: Holstein Friesian

Producción anual: 1.000.000 Lts.

Producción por vaca: 6500 Lts.

"Extraño un mayor compromiso con la labor gremial"

Tras la renuncia de dos presidentes en menos de un mes, el destino quiso que José Llull Celsi asumiera en julio de 2002 la conducción de la Asociación de Productores de Leche de Valdivia (Aproval). Medio en broma, medio en serio, asegura que cayó en el cargo "por hablar más de la cuenta, porque no me parecía una buena señal que tuviéramos una rotación tan rápida en la presidencia".

Desde ese comentario han pasado casi dos años y justamente este viernes 23 de abril este productor de Panguipulli -quien además es director de Fedeleche- cumple formalmente su período al frente del gremio lechero que representa a la zona del país más relevante en términos de producción lechera.

Las estadísticas oficiales señalan que la provincia de Valdivia concentra el 40% del ganado lechero en la región más lechera de Chile (la décima), frente al 35% de Osorno y un 25% de Llanquihue (INE). Además, un reciente estudio de la Universidad Austral determinó que los productores valdivianos explican casi el 28% de la producción nacional de leche fresca.

No obstante la relevancia nacional que reflejan estas cifras, Llull reconoce que la actividad lechera no ha logrado una importancia mayor a nivel provincial, dada la diversificación que presenta la actividad económica en la zona del Calle Calle y en ese contexto la leche es otro rubro más en una provincia marcada por la actividad forestal, pesquera y turística, por nombrar algunas.

Sin perjuicio de lo anterior, el dirigente valdiviano sostiene que el "país lechero" ha reconocido la influencia de Aproval, al elegir a dos de sus integrantes para presidir los últimos dos directorios de la Federación Nacional de Productores de Leche (Jorge Alamos y el actual timonel de Fedeleche, Ricardo Michaelis). "Creo que esto no es casualidad y más bien es un reconocimiento a las capacidades que las demás asociaciones lecheras del país han visto en algunos de nuestros asociados".

Prueba que esto obedece más a una tendencia que al azar, es que el propio José Llull suena como el candidato de consenso más probable para encabezar Fedeleche en el período 2005-2006, situación que desde ya se apresura a desvirtuar al sostener que "no lo veo como una posibilidad, ya que en Fedeleche hay gente con mejores méritos y mayor experiencia".

 

 

 

 

A sólo días de dejar la presidencia de Aproval ¿cuál es la evaluación de su incursión gremial?

"En lo personal, ha sido una tarea muy enriquecedora, ya que me ha dado la posibilidad de conocer gente muy interesante y muy valiosa para la causa de los productores lecheros. Además, me voy con la satisfacción de haber tratado de hacer lo mejor posible para un sector al cual he aprendido a conocer mejor como dirigente..."

¿Otra cosa es con guitarra?

"Lo que ocurre es que cuando uno sólo se dedica a producir leche en el campo, muchas veces no comprende el trabajo gremial, no participamos o tendemos a exigir a los dirigentes cosas que muchas veces son inviables. Al estar en la actividad gremial uno se da cuenta que esta pega no es fácil, demanda tiempo, muchas veces recursos personales, y no pocas veces los momentos ingratos se generan desde nuestro propio gremio".

¿Alguna mala experiencia personal durante su gestión?

"Una de las cosas que más siento es no haber podido integrar a la mayor parte de los productores de la provincia de Valdivia a Aproval. Hoy tenemos aproximadamente 300 socios con sus cuotas al día y eso representa casi el 80% de la leche de la provincia, pero uno extraña una mayor participación de la gente y un mayor compromiso con la labor gremial. En Fedeleche los productores hemos avanzado mucho en lo que es la unión nacional del gremio, pero creo que nos falta camino que recorrer para demostrar la fuerza que debiéramos tener como organización".

En lo netamente gremial, ¿cuál fue el momento más complejo de su período?

"Hay dos momentos que a mi juicio fueron determinantes para el sector y que tienen como denominador común a la empresa Parmalat. Primero, en julio de 2002 cuando esta empresa unilateralmente trató de dejar de comprar leche a dos grupos de productores de Cautín y Panguipulli. Y lo más reciente ha sido el no pago de la leche que se dio desde diciembre pasado por la quiebra de la matriz italiana..."

En ambos episodios se ha visto involucrado directamente...

"Efectivamente. Pero no han sido los momentos más difíciles de mi gestión como presidente de Aproval por el hecho de haberme afectado personalmente, sino por las implicancias que han tenido para todo el sector lechero nacional. No hay que olvidar que lo que trató de hacer Parmalat el 2002 implicaba aceptar que cualquier empresa podía dejar de comprar leche a un productor de un día para otro y eso era muy grave considerando las características de este negocio, pero afortunadamente en los tribunales logramos revertir la medida y, lo más importante, sentamos como precedente jurídico el reconocimiento de que una empresa no puede prescindir de un productor con menos de seis meses de anticipación. Eso fue un logro histórico que conseguimos y muchos no lo han valorado en su justa medida.

En la situación de ahora, también ha quedado muy claro que el problema de Parmalat no sólo afecta a quienes vendíamos nuestra leche a esta empresa, sino a todos los demás productores del país que sufrieron en su precio de venta las consecuencias de la incertidumbre que generó el colapso de esta compañía a nivel nacional".

¿Qué rescataría de lo positivo?

"Creo que lo más destacable ha sido el apoyo irrestricto que ha dado Aproval a nuestra federación nacional. Quienes participamos en la actividad gremial en la provincia de Valdivia tenemos muy claro que nuestra asociación tiene un compromiso permanente con Fedeleche y no sólo por la coyuntura de contar con un presidente de nuestra zona. Personalmente soy un convencido de que la labor de las asociaciones provinciales debe enfocarse a fortalecer la acción gremial de la federación, ya que la mayor parte de nuestros problemas e inquietudes son de interés nacional. En este sentido me gustaría destacar el trabajo que hicimos como asociación para el éxito de la campaña de promoción del consumo de leche a través de Promolac. En los momentos de mayor incomprensión de parte de los productores hacia este proyecto, los lecheros de Valdivia aportamos más de un tercio de los recursos de la campaña y eso permitió que se mantuviera en el tiempo y hoy afortunadamente muchos colegas se han ido convenciendo de que ésta es una buena inversión y un seguro a largo plazo para nuestro negocio"

Pero habrá algún tema de interés local dentro de lo positivo...

"Sin duda. De hecho, uno de los principales temas que hemos impulsado en el último año como Aproval y Saval, es la búsqueda de una mejor opción para comercializar la leche de nuestros asociados que aún no pueden disfrutar de los beneficios de la integración vertical..."

¿Aproval también comprará una industria láctea como lo ha hecho recientemente Aproleche-Osorno?

"La realidad de los países que son relevantes en términos de producción láctea demuestra que aquí hay una participación mayoritaria de los propios productores en el proceso de industrialización. Chile tiene todas las condiciones para transformarse en un actor relevante en este mercado, pero nuestra estructura industrial está dominada por compañías transnacionales. A mi juicio éste es el problema de fondo y tanto la iniciativa de Osorno como la nuestra apuntan a revertir esta situación".

O sea que comprarán su propia planta lechera...

"Me gustaría aclarar que Aproval no va a comprar ninguna industria porque su función es estrictamente gremial y en ese ámbito lo que hemos hecho es que a partir de la estructura de la asociación, hemos generado las condiciones para que un grupo de productores se organice en una instancia comercial independiente (Lácteos Praderas del Sur S.A.) y desarrolle su proyecto. Esta sociedad lleva más de un año trabajando y ha concluido que cualquier iniciativa industrial que podamos desarrollar pasa previamente por la alianza con un socio estratégico que posea experiencia en el mercado y en eso estamos".

¿El proyecto de Osorno calza en esta estrategia?

"Indudablemente creo que no es bueno que en un mercado chico como el nuestro nos llenemos de plantas pequeñas y en este sentido la lógica indica que si tenemos un proyecto común, lo razonable es que pudiéramos impulsar algo en conjunto. Sin embargo, el análisis que ha realizado Lácteos Praderas del Sur señala que la vinculación previa con un socio estratégico es un tema fundamental para embarcarse en un proyecto de este tipo. Si luego eso calza con lo que está planteando la gente de Osorno, indudablemente estamos abiertos a analizarlo, como de hecho lo estamos haciendo".

La historia reciente dice que los productores no han tenido buenas experiencias manejando industrias. Incluso, el dominio de las transnacionales como Soprole, Nestlé y Parmalat se dio a costa de las cooperativas que no supieron manejar los propios lecheros...

"Eso es efectivo y creo que fue una situación lamentable, pero respondió a una serie de factores que yo confío en que los productores hemos superado. De hecho, la exitosa experiencia de Colún demuestra que el modelo cooperativo tradicional, sumado a una visión empresarial moderna puede sobrevivir con éxito en el mercado. Además, tenemos el caso de Surlat, que es un ejemplo reciente de organización de productores que se unen a un grupo cooperativo español con experiencia en el tema industrial y que en pocos años se ha transformado en un actor muy influyente en el mercado chileno. Los errores del pasado deben servir para no volver a cometerlos, pero si nos equivocamos no significa que no tengamos derecho a una nueva oportunidad. En eso estamos, no es una tarea fácil ni de corto plazo, pero tenemos que entender que la leche es nuestra y debemos lograr con ella la mejor rentabilidad posible y eso pasa porque seamos nosotros quienes le agreguen valor".

 

 

 

Círculo vicioso

 

 

Reconocido entre sus pares por su capacidad de análisis de la realidad sectorial, el presidente de Aproval concluye que mientras se materializan estas nuevas iniciativas el escenario lechero nacional ha comenzado a evidenciar la preocupación de las empresas lácteas tradicionales por el desarrollo de estos proyectos, debido a los inevitables efectos que podrían generar en el mercado.

Por otro lado, considera que si el país pretende aprovechar la oportunidad de incorporarse como un actor permanente en el mercado lácteo internacional, deberá romper el círculo vicioso de una industria que no genera condiciones de compra transparente hacia sus proveedores "y por lo tanto estos responden con variaciones sistemáticas en su producción que nos hacen pasar con una velocidad increíble de país deficitario a país excedentario y, a su vez, esto impide que la industria realice las inversiones necesarias para proyectarse hacia los mercados de exportación. En eso nos hemos llevado los últimos cinco años y el resultado es un sector que permanece estancado teniendo todas las condiciones para ser un aporte a la política exportadora nacional".