03/05/2004

Encadenados a la exportación

Escribe Hardy Avilés

 

 

Es una industria auspiciosa. Probadamente eficiente y, lo más importante, arroja beneficios importante.

En pocos años, tras un tímido inicio, la salmonicultura comenzó a consolidarse. En menos de 20 años, Chile se convirtió en el líder de la producción mundial de salmones en centros de cultivos. En 1991 se exportaba menos de 200 millones de dólares, mientras que el año pasado comercializó el 80%

Hay una meta clara. Mantener el sitial con eficiencia y productividad. Es por eso que la industria hoy lanzó un desafío interesante a los agricultores del sur de Chile: contribuir con cultivos atractivos para la industria de alimentación de salmones.

Gonzalo Jordán, investigador de Fundación Chile, fue categórico. "Los agricultores deben subirse a este carro, porque de lo contrario, las oportunidades pasan y, si se dejan pasar, cuesta mucho que regresen".

La Sofo y el Centro de Gestión Agrícola de Temuco, junto a Trafkin, hicieron un seminario en Temuco en el que pusieron todos los elementos sobre la mesa para que los productores agrícolas los conozcan. Raps, lupino, trigo, linaza y arveja son cultivos que la industria de alimentos demandará y, si no hay una respuesta de los agricultores y se asocian para presentar una oferta de estos granos en conjunto, la oportunidad se diluirá y las industrias buscarán los alimentos en otros mercados.

Fundación Chile introdujo la salmonicultura en Chile y sabe de lo que habla. Esta industria crece y para hacerlo debe ser sustentable, lo que se basa en ser muy eficiente en los costos, de los cuales los alimentos representan el 80%. La harina y aceite de pescado se baten en retirada, aunque hoy son parte importante de la dieta. Por eso se requiere reemplazarlos por alimentos competitivos, trazables y, sobre todo, sanos.

La meta y el ofrecimiento es cambiar la cadena e incorporar la agricultura a esta industria con cultivos que han sido probados por las fábricas de alimentos. Es una cadena en la que hay que coordinarse.

La curva crece, dijo Jordán. De las 700 mil toneladas de alimentos que consume esta industria hoy, al 2007 llegarán al millón de toneladas.

Hay ventajas. El porqué los productos agrícolas pueden integrarse a la cadena se basa en que hay superficie para crecer en siembras; es posible hacer una trazabilidad o seguimiento de estos insumos en toda la cadena; no provienen de especies genéticamente modificadas o transgénicas; los costos son competitivos; Chile es confiable. "Estos alimentos están a la vuelta de la esquina". Si la proteína y el aceite que se pueda producir no tiene costos competitivos, no habrá espacio.

Hoy se usa el trigo en forma de gluten de trigo. Sus propiedades son, aparte de la proteína, que da textura y porosidad al "pellet" de alimento, por lo que no queda ni flotando ni se hunde y efectivamente el salmón se lo come. Se usa con gluten de maíz y harina de soya importada. De trigo se demanda 20 mil has al año.

 

LUPINO

 

El lupino dulce tiene alta cantidad de proteína y podrían requerirse hasta 20 mil hectáreas de este cultivo. El pero está en la disponibilidad de semilla y la capacidad de descascarado del grano, que pueden ser solucionables en la medida en que se genere más demanda. Se usa en muy baja proporción porque no hay más oferta.

Actualmente se usa entre 6 a 10 mil toneladas. Pero, por sus grandes capacidades (más de 40% de proteína) se podría establecer hasta 60 mil hectáreas del cultivo, siempre y cuando se genere procesamiento y posibilidades de encadenamiento.

 

 

CANOLA

 

El aceite de raps canola tiene la ventaja de poseer bajos niveles de factores antinutricionales que puedan afectar la salud o crecimiento de los peces. Además, tiene Omega 3, muy parecido al que tiene el aceite de pescado.

Como el canola sembrado en Chile no viene de variedades transgénicas no habría problemas, sobre todo si se piensa que Europa no permite el ingreso de alimentos de este tipo. Otra ventaja es que su perfil de acidos grasos es muy cercano al del aceite de pescado.

Tiene un muy buen uso potencial de los subproductos que genera como la torta de raps, que puede ser usada en alimentación bovina. Además, es un cultivo conocido y con todas las posibilidades para resurgir, tras su virtual desaparición hace un par de años. La industria Canola Top es una muestra de confianza en este tema.

En las actuales condiciones, podría sustituir un 40% de la demanda de aceite de pescado. Esto se traduce en 48 mil hectáreas de raps, convertidas en 70 mil toneladas de aceite. El desafío va por que exista un precio atractivo para los productores.

 

 

LINO Y ARVEJA

 

 

El aceite de lino (linaza) proviene de una oleaginosa con alto potencia. Existe una variedad con alto contenido de aceite, similar a la canola, con un mayor contenido de ácidos grasos del tipo Omega 3.

Existe una demanda creciente en Estados Unidos y Europa por el grano para alimentación humana. Se usa hasta para producción de huevos con contenido de Omega 3.

La arveja proteica, en tanto, podría ser usada como harina de arveja en la alimentación de salmones, lo que ha tenido muy buenos resultados en Europa. Es una fuente proteica, planteó Jordán, que merce ser investigada, sobre todo para despejar las incertidumbres técnicas que pudieran existir.