Agosto 2004

Lo bueno viene en frasco chico

Eliana San Martín C.

 

 

Las calas de colores y las peonías son los productos que ha escogido la empresa Scientific Andes, experta en biotecnología vegetal, para hacer multiplicación in vitro a partir de plantas madres.

Por ahora están focalizando su atención hacia la floricultura, pero fue pensado en cultivares y variedades comerciales, variedades de especies forestales, multiplicación acelerada de nuevas variedades, ornamentales, medicinales, hortícolas, entre otras.

Casi al final de la calle general lagos en Valdivia, X Región se ubica este proyecto pionero en el sur ya que son muy pocas las empresas a nivel nacional que se dedican a hacer biotecnología.

Las oficinas comerciales se ubican en Santiago y la parte de laboratorio en esta ciudad. Aquí, el proyecto lo encabezan principalmente mujeres. La gerenta es Ximena Henzi, luego viene una profesional de terreno, la encargada de laboratorio...

En una de las salas cuatro mujeres trabajan minuciosamente con el material vegetal ya sea a partir de raíces, estolones o corte de hoja.

Aquí la asepsia es clave ya que "cualquier contaminación puede llevar a tener graves pérdidas", asegura la gerenta. Lo mismo ocurre con la identificación de los productos, ya que si se mezclan o confunden eso daña la confiabilidad al momento de hacer negocios de exportación. Por eso están pensando en establecer un sistema de código de barra de manera de minimizar los riesgos.

Actualmente, cuenta Ximena Henzi, tiene la cámara a capacidad máxima y comprometida gran parte de la producción.

Las profesionales están muy entusiasmadas con la idea de desarrollar un área nueva. Para ello postularon a un proyecto Fontec, cuya aprobación les permitirá implementar el área de biología molecular. Aquí también se abre un tremendo campo que dice relación con la certificación de variedades cuyos patrones -en el caso de arándanos- ya poseen.

Este proyecto pretende cubrir necesidades biotecnológicas no sólo a nivel país sino que expandirse con sus productos a los mercados internacionales. Una posibilidad concreta, dice Henzi, es un contacto con China, "todo lleva tiempo, primero mandar las muestras de nuestros productos. Pero, sabemos que si hacemos las cosas bien obtendremos buenos resultados".

 

 

Proceso

 

 

En los laboratorios de Valdivia se evalúan a las plantas madres y seleccionan a aquellos genotipos superiores para su posterior multiplicación. Las variedades pueden ser identificadas y protegidas mediante técnicas moleculares modernas. Si el cliente lo desea se puede realizar un diagnóstico sobre el estado fitopatológico del material a multiplicar, para cumplir con las exigencias fitosanitarias de exportación.