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Turismo en el lago salado
 El silencio y la tranquilidad reinan a orillas del lago Budi, en el sector donde se ubica el camping. |
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Sólo el silencio se escucha en el lago Budi, el silencio y el canto de la variedad enorme de pájaros que encontraron en este lugar un rincón donde ocultarse. En el agua sólo se puede apreciar el movimiento de los cisnes de cuello negro, que en esta época pasean a sus pequeñas crias recién nacidas. Este escenario natural, donde descansa el único lago salado de Latinoamérica fue el escogido por Guillermo Blanco y su familia para la construcción de un eco-camping, el que se alza oculto tras un camino, junto al Budi. El nombre del lugar es Lüg Kurra, que significa Piedra Blanca en mapudungún y posee seis sitios para acampar, habilitados con baños y ducha con agua caliente. SOL, PLAYA Y SILENCIO Si lo que está buscando es que sus vacaciones se desarrollen en un lugar donde olvidar las tensiones y los problemas, en el lago Budi lo logrará. El camping comenzó a funcionar en diciembre del año pasado y pertenece al proyecto que financió fundación Impulsa, en conjunto con otras entidades para la conformación de un "circuito de turismo rural" en la ribera del lago Budi, que permita a las familias pertenecientes a comunidades indígenas mapuche lafkenche, una actividad que incremente su desarrollo económico. En Lüg Kurra usted puede disfrutar de muchas actividades atractivas. Puede recorrer junto a un guía el lago, en bote, llegando a lugares vírgenes, donde sus guías le contarán el nombre de la flora y la fauna presente, o si lo prefiere puede escuchar alguna antigua leyenda lafkenche. Por esta temporada, el camping cerrará en marzo, pero durante el año se planean nuevas oportunidades para atender al turista que llegue. "Aquí incluso ha llegado gente del extranjero y se han ido fascinados. Nosotros los atendemos, les mostramos algo de nuestra cultura y ellos comparten un buen momento", declaró Guillermo Blanco, dueño de Lüg Kurra. DE TODO UN POCO Además en Lüg Kurra hay otras entretenciones. Con poco dinero podrá conocer algo de las comidas típicas mapuches o de las tradiciones fundamentales de este pueblo, ya que aquí están preparados para atenderlo con lo mejor de la gastronomía tradicional de la zona del Budi. "Me fascina este lugar, es tremendamente tranquilo y hermoso, nos hemos pasado todo el día caminando con mi familia y no nos cansamos porque lo que vemos aquí jamás lo encontraremos en Santiago", comentó Gloria Sánchez, turista de la capital quien pasea junto a su familia por Lüg Kurra. LLegar a este hermoso rincón de la naturaleza es muy fácil. Se encuentra casi llegando a Puerto Domínguez, en el kilómetro 25 por la ruta Carahue- Puerto Domínguez. Aquí el dueño lo espera para entregarle un grato descanso y presentarle un hermoso recuerdo de uno de los lugares más bellos de la región. Textos y fotos: Bárbara Braghetto
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