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El mejor Chardonnay de Chile
Aunque los más antiguos recuerdan con cariño al vino "Colonial" de Galvarino, Alberto Levy es claro: "Compararlo es como mezclar peras con manzanas".
Y es que esos vinos rústicos, producidos en parrones con muy poco manejo y que entregaban un caldo irregular, con contenidos de alcohol muy variables, no tienen nada que ver con el producto que este agricultor traiguenino obtiene en Malalco, Traiguén, en una de las viñas más australes del mundo. A sus 82 años, este productor cerealero de toda la vida, Alberto Levy, destaca por el empuje con que lleva esta actividad. Hace unos años, recogió la inquietud de su yerno, el prestigiado enólogo Felipe de Solminihac y se decidió a plantar viñas. En todo momento, el agricultor traiguenino reconoce que fue la inquietud de este académico de la Universidad Católica de Chile la que lo llevó a probar. Tras un viaje de De Solminihac a Nueva Zelandia, donde conoció viñas que estaban produciendo vinos muy buenos, decidió hacer lo mismo en un punto austral del globo. Traiguén, ubicada en el paralelo 38, latitud Sur, fue la zona elegida. Y el resultado, excelente. Las viñas llevan cerca de 7 vendimias y cada vez se ve mejores resultados. Tuvo que hacer un embalse de 210 mil metros cúbicos para poder regar, inversión que ya está produciendo, con cosechas de alrededor de 6 mil kilos de uva por hectárea en la variedad Chardonnay. La uva es procesada y vinificada en Santiago en una viña propiedad de su yerno y tres socios franceses. "Hoy el vino blanco Chardonnay está siendo gustado y apreciado por los peritos como el mejor vino Chardonnay de Chile. Se debe, posiblemente, a las características del suelo, distintos a los de la zona central". Se trata de suelos del tipo semiarcilloso, con un clima muy influyente, con veranos cálidos y luminosos, lo que también ha hecho que se bautice a este vino como "Sol de sol". El clima tiene mucho qué decir. En verano, las temperaturas durante el día son de 30 grados promedio, mientras que al amanecer y durante la noche bajan considerablemente. Ese desnivel, dice Levy, ayuda a que la planta absorba nutrientes desde el suelo que le hacen producir sabores y aromas muy especiales. Eso se traduce en un vino de un color hermoso y, a decir de los catadores, de un sabor lleno de notas y frescura. "Quienes saben, aprecian este vino". Sonríe cuando la gente de la zona compara a su vino con los que obtenían los colonos de Galvarino, Quechereguas o Traiguén. Efectivamente, dice, hace décadas se producía vino, pero en forma muy irregular. Esa mala fama, explica, se relacionaba con la traída de cepas que no se adaptaron bien y que no dieron buenos resultados. VINO Hace 2 semanas que concluyó la vendimia de esta temporada, cuyos resultados de este año se conocerán en unos meses más. "Sol de sol", producido por Viña Aquitania está en una escala de precios altos en su tipo, lo que hace estar en un lugar de privilegio. Aunque el volumen producido no es muy alto, la exportación puede ser una de las salidas. Como viña, también se están ampliando con una hectárea más de la variedad Pinot Noir -para vinos tintos-, con muchas características de precocidad, la que se suma a las actuales 5 hectáreas de Chardonnay. Eso sí, acota Levy, si los resultados son buenos, continuarán ampliando la superficie, probablemente en un sector cercano al río Traiguén, el que incluso sea más favorable como sitio para este clima. Los llamados "vinos de clima frío" pueden ser una opción para Malleco. Inia Carillanca ya está desarrollando un proyecto que pronto entregará resultados en lo que a calidad de vinos se refiere. Lo que sí está claro es que variadades como el Chardonnay, Pinot Noir y el Gewurztraminer tienen opciones en este tipo de clima. Por Hardy Avilés
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