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Sólo rebajan condena a padre, madre e hijo
 La señora Alicia del Carmen Bravo se mostró muy angustiada y preocupada por la noticia, sin embargo, está confiada en que le otorgarán la libertad condicional. |
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"Fue un golpe muy duro para toda mi familia cuando nos esteramos de la noticia. Estábamos esperanzados en recuperar nuestra libertad a través del indulto, sin embargo, después de tanto batallar lo único que logramos fue la rebaja de dos años de la condena...Ahora sólo nos resta esperar que se nos otorgue la condicional para poder algún día rehacer nuestras vidas". Así se expresó, entre sollozos, la señora Alicia del Carmen Bravo Bravo, 54 años, al enterarse de que el Indulto Presidencial, al cual optaron a comienzos de este año, no les fue concedido de manera total por el primer mandatario, Ricardo Lagos. La semana pasada, la señora Alicia -quien, junto a su esposo e hijo, se encuentra recluida desde noviembre del '99 en el Centro de Estudio y Trabajo, CET, de Vilcún, tras ser condenada con todo el rigor de la ley a cumplir una pena de 10 años de cárcel por robar especies avaluadas en unos 197 mil pesos desde dos cabañas de veraneo del Lago Caburgua- recibió una carta en la que el ministro de Justicia, Luis Bates Hidalgo, le comunicó que el Presidente Lagos determinó "la rebaja en dos años del saldo de condena correspondiente a la pena privativa de libertad para toda su familia, al determinar que en el caso concurren circunstancias especiales que constituyen fundamentos suficientes y calificados para otorgar dicha gracia". La noticia caló hondo entre los integrantes de esta familia, quienes habían depositado sus esperanzas en que el Presidente Lagos los indultara en forma total y no parcial, dejándolos exentos de toda condena. La pregunta que subyace en torno a este caso es por qué no se les otorgó el indulto total, considerando que la familia, tras haber cumplido recientemente la mitad de la condena, tiene la posibilidad de acceder a la libertad condicional -que actualmente está siendo tramitada- beneficio que les permitiría abandonar la unidad penal dentro de los próximos meses. LAPIDARIA CONDENA La historia de esta familia, compuesta por la señora Alicia, su esposo Francisco Vásquez Mella (48) y su hijo Hugo (23), se inició en noviembre del '99, cuando fueron condenados por el titular del Juzgado de Letras de Pucón a cumplir una condena de 10 años de presidio por el delito de robo con fuerza a dos casas de veraneo del Lago Caburgua. El tribunal los acusó de sustraer cinco cajas de fósforos, una sierra, una chaqueta de cuero, cuatro sillas de playa y otros enseres, avaluadas en unos 197 mil pesos, situación que, por lo demás, desmienten categóricamente. La causa se fue a la Corte de Apelaciones, pero el abogado de turno que debía defender a la familia no llegó y el tribunal de alzada confirmó la pena de 10 años, aplicando todo el rigor de la ley para los inculpados, quienes permanecen recluidos en la citada unidad penal, que recibe también el nombre de "Colonia Mendoza". Este Diario conversó con uno de los protagonistas de esta historia, para rescatar sus impresiones acerca de la resolución adoptada por el primer mandatario, que los imposibilita de abandonar el centro penitenciario, modelo en Sudamérica, conocido también por los internos de otras cárceles del país como "El Paraíso". "Todo es muy injusto. Mi familia y yo estamos acá cumpliendo una condena que no nos merecemos, nos quitaron nuestra libertad, nos condenaron sin investigar, sin tener defensa...No hubo justicia para nosotros", recalcó con impotencia la señora Alicia. Pese a que su solicitud no fue acogida como ella lo esperaba, esta humilde dueña de casa aún confía en recuperar su libertar y la de los suyos. "Estoy convencida de que algún día se hará justicia, que se comprobará que nosotros no robamos las especies de las viviendas. Después de conocer la noticia, sólo nos queda tener paciencia y esperar que se nos conceda la condicional", comentó algo ilusionada. Por ahora, la única esperanza de esta familia para abandonar el CET está depositada en que les otorguen la libertad condicional. Según manifestaron, es probable que en el segundo semestre les den una respuesta a tal requerimiento, mientras tanto deberán seguir trabajando al interior de "El Paraíso", apoyándose unos a otros, para no bajar los brazos y luchar por uno de los derechos más preciados que tiene el ser humano, la libertad. (VICTOR HUGO PALMA).
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