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Estudiantes de Kinesiología monitorean actividad física en ParqueNacional Conguillío

PARQUE NACIONAL. "Proyecto Senderismo" fue realizado por segundo año consecutivo por el docente de la Universidad Mayor, Carlos Bahamondes, junto a su equipo.
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El Austral

"Esto nace desde la experiencia personal", cuenta el docente de la Universidad Mayor, Carlos Bahamondes, sobre el Proyecto Senderismo que desarrolló durante enero en el Parque Nacional Conguillío junto a estudiantes de Kinesiología de la sede Temuco, quienes -por segundo año consecutivo- monitorearon a los visitantes que llegaron hasta el sendero Sierra Nevada.

Precisamente, en esta investigación -financiada por la Dirección de Vinculación con el Medio de la casa de estudios- monitorearon, a través de un cinturón adosado al pecho de los senderistas, la intensidad y demanda fisiológica que implica el recorrido por Sierra Nevada, cuyo recorrido demora entre cinco a siete horas.

Tras ello, los seis estudiantes que participaron en el proyecto realizaron masajes y otros procedimientos a los senderistas para verificar cuan rápido se recuperaban de la actividad física, registro que tras un análisis será proporcionado -tal y como ocurrió el año pasado- a Conaf, organismo que facilitó dependencias al equipo de la Universidad Mayor.

Bahamondes, quien es profesor de Educación Física y kinesiólogo, revela que "desde lo personal, siempre he observado que las actividades físicas al aire libre están orientadas a lo recreativo, y en ese contexto muchas personas las realizan de manera desinformada, lo que ocasiona accidentes o malos momentos".

Y desde lo académico -agrega- "conversando con mis alumnos vimos la posibilidad de medir y confirmar cuál es la intensidad fisiológica de las personas que hacen senderismo y luego cómo la Kinesiología podría incidir en una recuperación más rápida para continuar con la actividad física".

Resutados

Uno de los resultados que obtuvo el equipo respecto al monitoreo realizado a 180 personas, en enero de 2018, es que el 40% de quienes realizan el recorrido del sendero llegan con un antecedente de salud que podría generar riesgo en la actividad física.

Asimismo, indican que practicar senderismo para adultos jóvenes durante 5 a 7 horas, conlleva un gasto energético superior al aporte nutricional diario recomendado para un adulto, lo cual obliga a considerar durante su visita una o dos raciones más de comida o suplementos alimenticios para evitar la fatiga durante el trayecto.

Además, desde lo fisiológico observaron que hay diferencias entre mujeres y hombres para recorrer el mismo sendero.

Por ejemplo, "ellas trabajan más tiempo a una mayor intensidad cardiaca, y en algunos casos sobrepasando los máximos tolerados para su edad, además gastan más calorías por kilogramo de peso y producen un mayor aumento de temperatura en su cuerpo, pero se desplazan más lento y por más tiempo que los varones", explica Bahamondes. Los resultados de la investigación realizada este año se entregarán en los próximos meses.