Centro Automatizado de Tratamiento de Infracciones
Congreso despachó a ley la iniciativa que crea un nuevo sistema que permitirá infraccionar de manera electrónica a quienes incumplan la Ley de Tránsito. Con los crecientes requerimientos de personal policial para labores de seguridad pública, el contingente que puede dedicarse a labores de control de tránsito es poco, lo que implica que un gran número de conductores que cometen infracciones nunca son detectados.
Tras casi nueve años de tramitación legislativa, el Congreso acaba de despachar a ley la iniciativa que crea el Centro Automatizado de Tratamiento de Infracciones (Cati), que a través de una red de dispositivos complementará la labor de fiscalización de Carabineros y de inspectores de tránsito. Se trata de una nueva herramienta fiscalizadora que permitirá infraccionar de manera electrónica a quienes hagan caso omiso de la normativa vigente y que surge con el objetivo de aportar en la seguridad vial y en la prevención de los accidentes de tránsito, así como mejorar la eficacia a la hora de fiscalizar a los conductores.
Esta nueva herramienta en la prevención de accidentes viales funcionará mediante una red automatizada, debidamente señalizada en las zonas de control, que se hará cargo de la detección, notificación y tramitación de las infracciones de tránsito, incluyendo el pago. Asimismo, faculta al Ministerio de Transportes, a través de la Subsecretaría de la cartera, para fiscalizar los excesos de velocidad, el tránsito en áreas urbanas con restricción por contaminación ambiental y las infracciones a normas de transporte terrestre susceptibles a ser captadas de forma automatizada, como el uso de vías exclusivas o ignorar una luz roja, apoyándose en cámaras estratégicamente instaladas, reemplazando así al sistema de fotorradares.
Se trata de una herramienta que podría traer múltiples beneficios, ya permitirá complementar la labor de Carabineros, descomprimiendo sus tareas, lo que podría ayudar a destinar dicho capital humano a otras labores de seguridad.
Además, y lo más importante, ayudará a disminuir la accidentabilidad, ya que según registros de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (Conaset), los países donde se ha implementado este tipo de tecnología han observado reducciones de hasta 40% de muertes por accidentes de tránsito, dato que cobra amplia relevancia, toda vez que en Chile cada día fallecen seis personas a consecuencia de accidentes viales.